martes, agosto 3, 2021
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    Delia Fiallo muere en Miami a sus 96 años

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    Conocida como la «madre de las telenovelas» vivió su primer gran éxito con Leonela producida por RCTV en 1984, y protagonizada por Mayra Alejandra y Carlos Olivier. La polémica historia que iniciaba con una violación, rompió récords de audiencia dentro y fuera de Venezuela. A Leonela le siguió Cristal (1985-1986). La historia protagonizada por Carlos Mata, Janeth Rodríguez y Lupita Ferrer, se volvió un fenómeno en Latinoamérica y Europa, especialmente en España e Italia

    Quien fue apodada la «madre de la telenovela», muere hoy a sus 96 años en la ciudad de Miami a los 96 años de edad. Su fallecimiento fue confirmado por una de sus hijas a través de los medios de comunicación. “Murió en paz y rodeada de sus seres queridos”, informó una de sus hijas a Televisa, sin entregar mayores detalles.

    Delia Fiallo nace en Cuba el 4 de julio de 1924. Estudió literatura y filosofía en la Universidad de La Habana. Comenzó su carrera en 1952, en su tierra natal, como escritora de radionovelas. Durante varias décadas se posicionó como una de las escritoras latinoamericanas más exitosas en su género, e indudablemente desempeñó un papel importante en la historia de la televisión latinoamericana. 

    Fiallo concibió alrededor de 30 telenovelas en español. En muchos casos, rompió temas previamente tabú como la violación, el abuso de drogas, el alcoholismo y el cáncer de mama, sin dejar de ser fiel a la forma tradicional de novela, generalmente una historia de amor con una protagonista femenina.

    Sus historias han sido llevadas a la pantalla chica por compañías productoras de Cuba, Venezuela, Argentina, México y Estados Unidos, y han recorrido el mundo entero alcanzando cifras que sobrepasan el billón y medio de televidentes. En nuestro país irrumpió con la telenovela Lucecita, que lanzó al estrellato a Marina Baura y a José Bardina. Le siguieron otras producciones como Esmeralda, que fue la plataforma internacional de Lupita Ferrer, la controversial Rafaela, con Chelo Rodríguez Arnaldo André, Leonela, que abordó el tema del abuso sexual y el alcoholismo; y Cristal, que batió récord de audiencia en Venezuela y en el extranjero. Entre otras telenovelas de su autoría se encuentran Primavera, Selva María, Gardenia, Topacio, Pobre Diabla, Buenos días Isabel, Emilia, Casandra, Alejandra y mi Amada Beatriz.

    Para la escritora cubana la pluma más allá de un oficio era su pasión, y se tomó siempre muy en serio el compromiso con la audiencia. «A simple vista, una novela es un entretenimiento cómodo y económico para toda la familia», afirmaba Fiallo. «Pero cuando te das cuenta de que llegas a millones de hogares, sientes un mayor sentido de responsabilidad y quieres dar más que un mero entretenimiento. Es un deber. Por eso me preocupa tanto que mis novelas tengan mensajes».

    La novelista era muy rigurosa en la creación de sus historias, y para tal objetivo se mantenía al día con los problemas que eran de interés para los espectadores. Recortaba artículos y estudiaba estadísticas que servían posteriormente de inspiración para el nacimiento de un personaje en su imaginación. Fue así como planteó temas como la donación de órganos en la novela Rafaela, en 1978, y de la necesidad de exámenes regulares de senos, en Cristal en 1985.

    «Siento que todos los temas se pueden abordar en una novela, siempre y cuando se haga de una manera que no sea cruda, que no hiera la sensibilidad de los espectadores. Por ejemplo, en Leonela, traté la violación y el abuso de drogas, pero lo hice de una forma positiva, de una manera que enviaba mensajes constructivos, no destructivos» decía.

    De La Habana a Venezuela

    Nacida en La Habana, Fiallo pasó los primeros 14 años de su vida viajando por el campo de la isla con su padre, un médico, y su madre, una enfermera. Hija única y, a menudo, era la niña nueva en una sucesión de escuelas. Se dedicó a la lectura y, finalmente, a la escritura, para llenar las horas de soledad. «Me encantaba leer y, en busca de mi propio modo de expresión, comencé a escribir», relató en cierta ocasión en una entrevista para Orlando Sentinel. «Descubrí que la creación de personajes era algo mágico».

    Luego de graduarse del bachillerato, se doctoró en Filosofía y Letras en la Universidad de La Habana. Durante su último año en la universidad, uno de sus cuentos ganó el premio Hernández Cata. El prestigioso premio literario allanó el camino para una carrera en los medios de comunicación. En un momento a principios de la década de los 50, ocupó cuatro trabajos relacionados con los medios, trabajaba por las mañanas editando una revista para el Ministerio de Educación de Cuba, por las tardes como representante de relaciones públicas y el resto del tiempo escribiendo radio novelas y un semanario de televisión.

    Tras el exilio de la familia a Miami en 1966, Fiallo enfrentó la lucha por restablecer una carrera que florecía en Cuba. Aunque había podido sacar de la isla tres de sus novelas que se habían producido allí, no logró venderlas de inmediato, y fue así como comenzó a escribir para canales venezolanos. Un año después nació «Lucecita» y luego éxitos mundiales como «Esmeralda» -en la que luego se basó «Topacio»-, «Leonela», «Cristal» y «Kassandra».

    La historia de amor entre Delia Fiallo y Venezuela, sí que no fue ficción. Sus historias llegaron a los hogares venezolanos para quedarse, así como Venezuela quedó por siempre en el corazón de la escritora cubana, quien vivió las mayores glorias de la mano de Radio Caracas Televisión. Las novelas que escribió desde Miami durante décadas, aproximadamente 34 páginas, por episodio de una hora, todos los días, se produjeron en Venezuela y se distribuyeron en toda América Latina y Europa, transformando la cultura popular hispanoamericana de la segunda mitad del siglo XX con premiados guiones como «Cristal» y «Kassandra«.

    Su primer gran éxito fue con Leonela producida por RCTV en 1984, y protagonizada por Mayra Alejandra y Carlos Olivier. La polémica historia que iniciaba con una violación, rompió récords de audiencia dentro y fuera de Venezuela. A Leonela le siguió Cristal (1985-1986). La historia protagonizada por Carlos Mata, Janeth Rodríguez y Lupita Ferrer, se volvió un fenómeno en Latinoamérica y Europa, especialmente en España e Italia.

    A principios de los años noventa y tras consecutivos éxitos, Fiallo estrena nuevamente de la mano de RCTV, Kassandra, sin imaginar que la novela basada en la vida circense haría historia, al ser incluida en el libro Guinness como la novela más vista de la historia de la época, tras ser transmitida en más de 180 países.

    Paz a sus restos.

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    Maria Carolina Alonso
    Periodista venezolana basada en Miami. Apasionada por contar historias, conectar personas y compartir experiencias valiosas.

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