miércoles, octubre 5, 2022
More
    InicioEntretenimiento"Desorden Público Orgánico": un concierto a la altura del podio de Daniel...

    «Desorden Público Orgánico»: un concierto a la altura del podio de Daniel Dhers

    -

    Anoche “Desorden Público” realizó su primer concierto, después del largo “parate” del 2020, producto de la pandemia.

    Desde entonces, la banda solo tuvo un encuentro con público en Petare, para ofrecer su música de manera gratuita. Un gesto de empatía recibido con beneplácito por propios y extraños.

    Con aquel material hicieron un video al gusto de los fanáticos de la formación.

    Fue en el “Paix Festival”, la última vez que los disfruté en vivo. Ahí los grabamos para un capítulo de “Rider”, una serie que realizamos con los panas de Capitolio.  

    "Desorden Público Orgánico": un concierto a la altura del podio de Daniel Dhers 9

    Durante la semana, conversamos en radio con Horacio y Oscarello, enterándonos de algunos secretos del evento, a través de los esfuerzos de producción de Lorenzo Martínez y Circuito X.

    Lorenzo es mi compañero en la cabina, junto con Bivi Rosales, y él abrió el concierto de Petare, presentándolo con la energía y la fluidez que lo caracteriza.

    Horacio nos confío que sería, el del domingo 5, un concierto con un toque familiar distinto, en el que experimentarían variaciones de puesta en escena, para su repertorio clásico, con la inclusión de nuevos temas.

    Así me acerqué, con la expectativa en alto, el día de ayer al anfiteatro del Hatillo, en compañía de mi hermana Tulia, quien es seguidora de la banda de ska desde los ochenta.

    "Desorden Público Orgánico": un concierto a la altura del podio de Daniel Dhers 1

    Haciendo la cola frente a Farmatodo, estuvimos recordando anécdotas de los desordenados, y hablando informalmente de uno de los temas de la semana: “la nueva normalidad” que algunos celebran con fanfarria, y otros condenan a la distancia de la satanización.

    Coincidimos en que es un problema multifactorial, que merece un estudio y una reseña aparte.

    Obviamente, cesó la sensación de escasez de productos en los mercados, pero apenas una minoría puede permitirse consumir con la regularidad que publicitan los influencers en sus cuentas.

    Prometo profundizar mis ideas más adelante.

    De seguro, el concierto de Desorden se inserta en la complejidad que refiero.

    No en balde, la banda lo ha metabolizado al buscar superar las barreras y desigualdades que nos separan, pasando de un concierto gratis en Petare a uno pago en el Hatillo.

    La misma evolución de Desorden refleja la capacidad de reinvención de la agrupación de ska más longeva e importante del país, para mantenerse vigente y fresca en la mente de los venezolanos.

    Al entrar nos ubicamos en el balcón de prensa. Nos encontramos con Lorenzo y Verónica, saludamos a Víctor Amaya, Valentina Rodríguez, Marcy Rangel y Andrea Rondón, conversamos un rato con la querida Elaiza Gil.

    Elisa Vegas ingresó al sitio, con serenidad, así como percibimos la llegada discreta de un Daniel Dhers devenido en símbolo de una generación de próceres olímpicos.

    De inmediato, los chicos lo reconocieron y le pidieron las respectivas fotos y autógrafos.

    Dhers cerraría el telón del concierto con su casco y bicicleta, refrendando su momento estelar, como ícono de una nación resiliente, resistente e influyente en el campo internacional.  

    Ricardo Del Búfalo calentó la tarima, con un performance ovacionado por la audiencia. Es tarea difícil ser el telonero de una banda, y los comediantes suelen naufragar en dichos trámites.

    Recuerdo el opening criticado del Conde en el poliedro de Guns and Roses, siendo silbado y denostado por una parte de la tribuna que no comprendía el chiste de su participación en una descarga de rock.

    Por su lado, Ricardo del Búfalo superó cualquier  asomo de escepticismo, ofreciendo un resumen de su visión sarcástica y alternativa de la situación del país.

    Dominó el proscenio con naturalidad y espontaneidad, erigiéndose en el comediante más inteligente y elegante de su generación, al cultivar una expresión eficaz y elocuente, no exenta de sabiduría técnica y contracultural, sobre las diferencias entre Caracas y la provincia, los que se fueron y los que nos quedamos.

    Del Búfalo toma el testigo de la cátedra del humor de los Zapata, Nazoa y Laureno, refrescando una tradición de humor político, sin ceder terreno a la chabacanería y la pose sifrilandra de canalla.

    "Desorden Público Orgánico": un concierto a la altura del podio de Daniel Dhers 2

    Lo aplaudimos y felicitamos con un abrazo, cuando terminó su intervención.

    A las siete y cuarto en punto, los desordenados dieron inicio a su poderoso recital acústico de dos horas, que afrontaron con la maestría que brinda la experiencia.

    Al son de un bolero, que no aspira al cinismo sino a la recuperación de una inocencia que perdimos, Horacio entonó una sutil y romántica versión de “Escápate conmigo”, en modo de serenata a unas chicas antañonas que esperaban a su príncipe azul, desde el balcón de prensa.  

    "Desorden Público Orgánico": un concierto a la altura del podio de Daniel Dhers 3

    La banda declaraba sus principios, al arranque de la faena, invitando al Hatillo a fundirse en un delicado ejercicio de la nostalgia y la memoria que combate, que llora por los que no están, que elabora el duelo y el despecho, que conserva la gracia y la modernidad, a pesar de los años.

    Desorden orgánico supone uno de los picos creativos de la formación, en cuanto a composición, desarrollo de arco dramático y significado artístico del decorado.

    Una pieza lograda de madurez y evocación poética, que se beneficia del ingenio de cuatro músicos excelsos: un Dhanel que seduce con la magia y el diseño de un set envolvente en su intimidad, un Caplís que destila la fortaleza de sus acordes vibrantes, un Oscarello que lleva el ritmo y el sabor como un percusionista de salsa, un Horacio definitivamente shakespereano y teatral, que nos interpela como el actor de una ópera rock de ska, que baila con los esqueletos y las calaveras de la tragedia nacional, contra el racismo y la intolerancia, para reconciliarnos con la vida y la felicidad en el tiempo incierto del coronavirus.

    Desorden acústico nos vacunó el alma, curándonos de la depresión y el miedo al vacío del fin de semana, en un domingo que va cerrando la etapa del verano, bajo la esperanza de un reinicio de actividades, con la dosis de inspiración que brinda Desorden.

    "Desorden Público Orgánico": un concierto a la altura del podio de Daniel Dhers 4

    Los chamos de la familia desordenada fueron protagonizando la función, los hijos y sobrinos que auguran la aceptación de un recambio generacional.

    Orgánico se paseó por canciones de ruptura, de transición y de experimentación con las últimas plataformas de difusión.

    El anfiteatro el Hatillo cantó, acompañó y se desordenó, como nunca antes, escapándose de la dura realidad, por dos horas de domingo familiar.

    Recomendaría grabar el show para que lo disfruten en la diáspora.

    Porque ha sido histórico.

    Con conciencia de su pasado y presente, el grupo construye su futuro.

    Desorden Orgánico ensambla un concierto de talla mundial, uno que compite con las mejores bandas del globo.

    No se lo pierdan, cuando lo anuncien cerca de usted.

    Capaz por ser el más reciente, pero yo que los he visto una docena de veces, lo ubico en el podio de su historia.

    A la altura de la medalla de Daniel Dhers.

    Sergio Monsalve. Director Editorial de Observador Latino.

    "Desorden Público Orgánico": un concierto a la altura del podio de Daniel Dhers 10
    Sergio Monsalve
    Director Editorial Observador Latino. Presidente del Círculo de Críticos de CCS. Columnista en El Nacional y Perro Blanco. Documentalista, docente, productor y guionista.

    Deja un comentario

    Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

    spot_imgspot_imgspot_imgspot_img

    ÚLTIMAS ENTRADAS

    spot_imgspot_imgspot_imgspot_img