lunes, agosto 2, 2021
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    Eduardo Casanova | El proceso irreversible

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    Hay quienes creen, o por lo menos lo dicen, que los comunistas chinos son menos torpes y hasta más inteligentes y eficientes que los comunistas de otras latitudes, y lo creen porque ven que China ha crecido en forma increíble y se ha convertido en una de las grandes potencias económicas del mundo sin dejar de ser comunista

    Yo, que viví en China como embajador de Venezuela y me dediqué sistemáticamente a investigar y estudiar la realidad de ese país, puedo asegurar que no es así, que la causa del progreso económico no es que los jefes políticos sean más eficientes e inteligentes que sus pares comunistas de otros países, sino la decisión que tomaron de adoptar en serio la Economía de Mercado, como una forma de evitar que los afectara el proceso irreversible de caída de los regímenes comunistas de la URSS y sus países satélites. Hay que reconocer, sí, que fueron inteligentes al pensar que dejando la economía supercentralizada y superdirigida evitarían la caída que se anunciaba en sus cercanías, pero eso tiene más que ver con instinto de conservación que con inteligencia.

    En enero de 1991, recién llegado yo a Beijing como embajador de Venezuela, fui invitado a mi primer almuerzo mensual del Grupo Latinoamericano (Grula), que fue en la embajada de Perú. En cada almuerzo mensual se invitaba a un personaje importante de la política y la administración china, y ese mes el invitado fue el Ministro de Comercio Exterior, que nos anunció que el régimen había tomado la determinación inapelable de dejar atrás la economía socialista y adoptar en forma plena la economía de mercado. Uno de los embajadores le preguntó acerca del porvenir de las muchísimas empresas ineficientes chinas, que vivían de los subsidios del gobierno, y el Ministro fue enfático en su respuesta: tendrían que cerrar, porque en adelante el único criterio que se usaría para evaluar empresas sería el rendimiento económico, y empresa que no produjera ganancias desaparecería del todo.

    Por otra parte, los chinos habían creado una cantidad enorme de empresas mixtas, en las que una compañía de papel, sin obreros ni empleados, era socia en parte iguales con una compañía extranjera; así, la General Motors, asociada en partes iguales con la empresa “Bandera Roja”, formaba la General Motors China, la Mercedes Benz, asociada en partes iguales con “Bandera Roja”, será la Mercedes Benz China, la Ford Motor Company y “Bandera Roja” serán la Ford Motors China, y así sucesivamente. “Bandera Roja” había cerrado sus fábricas y había despedido a todo su personal, salvo los miembros de la Directiva y una secretaria, y como era socia de todas las marcas y se hacía la competencia a sí misma en todas las marcas, tenía aseguradas unas ganancias nada despreciables. Y lo mismo pasaba en las empresas de Couriers, en donde “Sinotrans” tenía el 50% de DHL China y de FEDEX en FEDEX China y de MRW en MRW China, etcétera. Y ocurrió también con McDonald’s y KFC, etcétera. China es un país esclavista, de modo que los costos por personal son mínimos, y los europeos y norteamericanos no tardaron en darse cuenta de las ventajas que eso ofrecía para ganar dinero, mucho dinero, y eso ha sido, en definitiva, lo que ha hecho que el crecimiento económico de China sea descomunal.

    En materia política siguen siendo comunistas, intolerantes, despóticos, totalitarios, pero en materia económica son liberales manchesterianos a millón. Estando yo en Beijing vi varias demostraciones de que no estaban dispuestos a liberalizar la política como habían hecho con la economía. Era obvio que estaban muy disgustados con lo que estaba haciendo Gorbachov (Mikhail Sergeyevich Gorbachev, nacido el 2 de marzo de 1931) como capo de la Unión Soviético, que era la descomunistación de Rusia y llevaría irremediablemente al fin del comunismo en Rusia y sus satélites, y no ocultaron su alegría cuando el 19 de agosto de 1991 el “Comité Estatal para el Estado de Emergencia” (Государственный Комитет по Чрезвычайному Положению) se alzó en armas para tomar el poder en Moscú, anunció que Gorbachov estaba enfermo y que había sido relevado de su puesto de presidente. Gorbachov en realidad estaba de vacaciones en Crimea cuando la toma de poder fue desatada, y se mantuvo allí durante todo el curso de los acontecimientos. Guennadi Yanáyev fue nombrado presidente provisional.

    El comité de 8 miembros, que incluía al responsable del KGB Vladímir Kryuchkov y el ministro de Relaciones Exteriores Borís Pugo, el ministro de Defensa Dmitri Yázov, todos puestos en sus cargos por Gorbachov. La “Declaración del Liderazgo Soviético”, el decreto de Yanáyev y los documentos del GKChP se difundieron radio y televisión estatal desde las 7 de la mañana. La emisora de radio Radio Rossii y el canal de televisión Televídenie Rossíi, controlados por las autoridades de la RSFS de Rusia, así como la única radio políticamente independiente, Eco de Moscú, dejaron de transmitir.​ Tanques de la 2ª División de guardias de infantería motorizada Tamánskaya y la 4ª División de guardias de tanques Kantemírovskaya se dirigieron a Moscú. Los paracaidistas también formaron parte del operativo. Cuatro diputados de la RSFS de Rusia, considerados los más “peligrosos”, fueron detenidos por la KGB y encerrados en una base militar cercana a la capital soviética. ​

    Los conspiradores consideraron la detención del presidente de la RSFS de RusiaBoris Yeltsin, cuando regresara de su visita a Kazajistán el 17 de agosto, o después, cuando estuviese en su dacha en las cercanías de Moscú, pero por alguna razón no lo hicieron y eso los condenó a fracasar. Las autoridades chinas, repito, no ocultaron su satisfacción, pero dos días después, cuando en buena parte por la acción de Yeltsin fracasó el golpe contra Gorbachov, los chinos aplicaron un verdadero blanqueo de informaciones. Prohibieron la entrada de diarios en inglés provenientes de Hong Kong y llenaron de “ruidos” las frecuencias de radios de onda corta, de modo que los que estábamos en Beijing no pudimos enterarnos de inmediato de que el golpe había fracasado y Gorbachov estaba de nuevo en el poder. Al tercer día de blanqueo entendieron que nada ganaban con impedir la entrada de noticias y levantaron la censura del todo. Ya nosotros sabíamos lo que había pasado, porque varias embajadas recibieron noticias vía télex (en esa época no había acceso a redes sociales y hasta las comunicaciones por teléfono las había dificultado, pero con el télex dieron una clara demostración de ineficiencia).

    Desde luego, el proceso de liberalización de Rusia y sus satélites siguió adelante, hasta que solo quedaron gobiernos comunistas en China y Cuba, a los que se agregaron después unos pocos en América Latina gracias al “Socialismo del Siglo XXI” En definitiva, el éxito económico de los chinos comunistas lo que demuestra es la superioridad absoluta de la economía de mercado sobre la economía socialista. Y el fracaso de los socialistas cubanos, venezolanos y nicaragüenses refuerza hasta lo indiscutible esa convicción. El fenómeno chino no puede repetirse ni en Cuba ni en Venezuela ni en Nicaragua ni en ningún otro sitio, porque en estos países no hay esclavitud, aparte de que en nuestro medio se ha probado la democracia y se sabe que vivir en libertad es mucho mejor. Rusia, inexplicablemente en manos del ex esbirro de la KGB Vladimir Putin, ha regresado al socialismo, no al comunismo sino al populismo, y su economía va palo abajo, con lo que se demuestra de nuevo la ineptitud y estupidez de los socialistas.

    Lo que está pasando en Cuba, que a pesar de la represión y los abusos de fuerza sigue ardiendo por los cuatro costados porque la gente exige libertad, demuestra que los comunistas, a pesar del espionaje, la represión y el amedrentamiento, tarde o temprano caen. Es un proceso irreversible, y ellos lo saben.

    Eduardo Casanova | El proceso irreversible 3
    Eduardo Casanova
    Eduardo Casanova Sucre Caracas, 1939. Novelista, ensayista, autor teatral. Ex Director del CELARG, ex Presidente de la Fundación CELARG. Ex Director General de Relaciones Culturales del MRE.

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