jueves, diciembre 1, 2022
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    Terrifier 2: el nacimiento de un nuevo monstruo de Halloween

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    “Terrifier 2” se tiene su fama ganada de ser la película más brutal y salvaje de una temporada de Halloween, que quedará marcada por el efecto viral de la cinta del director Damien Leone, quien la produjo gracias al éxito de una campaña de Indiegogo, en la que recolectó la friolera de 250K, recaudando hasta la fecha la suma de 6.3 millones de dólares y contando, porque sigue ampliando su mercado en Estados Unidos y el resto del mundo, donde promete seguir causando las estampidas, los estragos, los desmayos y los vómitos en sala que han labrado su trending topic en redes sociales.

    Tan confundidos no debemos estar, porque Stephen King la ama.

    Capaz un fenómeno orgánico que no veíamos en el género desde los tiempos de “El proyecto de la Bruja de Blair”, “Saw” y “Hostel”, solo que en este caso el filme se ha distribuido de forma independiente, pues ningún estudio se ha atrevido a financiarla y menos a prestarle respaldo a su exhibición, debido a lo explícitamente gore y artesanal de su propuesta de serie Z, recordando a los hitos de culto del género.

    Así que muchos aseguran que es como si un cinta X estuviera dando un golpe en la taquilla, como en la época de “Garganta Profunda”, sorprendiendo a propios y extraños.
    Nadie se la esperaba, nadie la veía venir, y con su estreno clandestino y de guerrilla ha dejado en evidencia las limitaciones de un mercado de contenidos, demasiado predecible y conservador para los gustos hechos en casa de los centenenialls, que son los que han elevado a “Terrifier 2” a la condición de fenómeno de recaudación en el box office.

    Viendo las transgresiones y repulsiones que despierta la pieza de Damien Leone, uno de inmediato recuerda cómo nacieron las carreras de George Romero(La Noche de los Muertos Vivientes), Spielberg(Duel), Tobe Hooper(La Matanza de Texas) y Coppola(Demencia Trece), bajo la tutela de Roger Corman, el genio que filmaba cien películas por el precio de una.

    O se entiende el surgimiento de franquicias charcuteras como las de “Viernes 13”, “Pesadilla en la calle del Infierno”, “Chucky”, “Halloween” y “Evil Dead” con el sentido del humor macabro de Jhon Landis, de la casa Troma, de un Joe Dante desatado.

    Muero por conocer la opinión de Peter Jackson, Tarantino y John Waters ante la comedia retorcida, de ambiente teen de “Stranger Things”, que propone “Terrifier 2” con su duración loca de miniserie de dos horas y pico, lo que ha generado las primeras críticas del status boomer que la aborrece, por faltarle un mejor editor.

    Seguramente en dominios de un productor manos de tijera de Miramax, el filme no sobreviviría en sala de montaje, para recortarse su desarrollo épico, hasta llegar al estándar de 90 minutos, borrando cualquier seña de identidad que tiene el contenido, en su intención de estirar sus chistes y gags sádicos de mal gusto declarado.

    Es interesante que el realizador Damien Leone mantenga el control del filme en sus términos nauseabundos y home made, que sin querer queriendo han conseguido hacer match con la audiencia de Youtube y Tik Tok, que banca a muerte a “Terrifier 2” como un largometraje que habla en su idioma de efectos analógicos, carentes de la intromisión del CGI, con la calidad de imagen que demandan los cortos de hoy en día.

    Apelando a un reparto de jóvenes promesas, “Terrifier 2” ha descubierto una mina de oro en el casting de tres nuevas estrellas para un género que llevaba décadas sin conocer de un cambio generacional tan radical: pasando por el monstruo interpretado por el genio de David Howard, continuando con el carisma y el sex appeal que transmite la final girl de Lauren LaVera, culminando en la imagen Z que patenta el chico Elliot Fulam de 17 años. The New Kids on the block and rock.

    Los fanáticos no deben perder mucho tiempo, explicándole a los críticos antiguos por qué “Terrifier 2” causa una genuina sensación de miedo y repulsa entre nosotros, cual placer culposo que se disfruta en la pantalla, como antes con la sangre, el sudor y las vísceras de Hershen Gordon Lewis.

    Aparte, cuenta una historia bien asentada en los pilares de la tendencia extrema, narrando la intromisión de las pesadillas en el mundo de las influencias e hipocresías de la sociedad de consumo.
    Por si fuera poco, “Terrifier 2” lega para la posteridad al Fredy Krueger, al Jason, al Cara de Cuero, al Michael Myers del milenio: un Art the Clown que está llamado a perdurar, a persistir y renacer cada cierto tiempo, como las sagas de los Warren en «El Conjuro».
    Conociendo a la industria, “Terrifier 2” debe tener de cabeza a más de un ejecutivo, a más de un gerente, a más de un cineasta que ha quedado en desuso y directamente extinguido, tras la furia iconoclasta, sin censura, de Damien Leone, haciendo ver al especial de Halloween de la Marvel como un entretenimiento inofensivo de la cultura retro.
    Pasando de la glorificación estéril del cine vintage, “Terrifier 2” se sitúa en un presente de agitación estética que acumula secuencias de perversión óptica, con una garra surrealista y absurda que alegraría al Buñuel de “El Perro andaluz”, que se tributa al comienzo del filme de Leone.
    De pronto el cine de terror, apoltronado en sus formas elegantes y elevadas, necesitaba de una inyección de realidad y de auténtica incomodidad física que le devuelve al género su pureza, o al menos su estatus original de ser un cine maldito que aborrecen los académicos.
    Capítulo aparte merece el unipersonal de David Howard, como Art The Clown, cuyo performance emula al de un Chaplin macabro, al de un Marcel Marceu con pinta de copycat de un Pennywise, sacado de algún manicomio de Jocker.
    Un artista, un agente silente del caos, que tranquilamente se agita en tu cabeza, evocando al Nicholson de Batman, al Heath Ledger de Caballero Oscuro, al Bettlejuice de Burton.
    El problema es que “Terrifier 2” pasa una sola vez en la vida, generalmente.

    De modo que veremos cómo evoluciona cuando Hollywood la convierta en su próxima gallina de los huevos de oro. Ojalá no termine como “Paranormal Activity” o las pésimas secuelas de “Proyecto de la Bruja de Blair”.
    El futuro está en manos de Damien Leone, que ya es considerado un Wes Craven de su época.
    No es poca cosa. Ha nacido un nuevo monstruo.

    Terrifier 2: el nacimiento de un nuevo monstruo de Halloween 4
    Sergio Monsalve
    Director Editorial Observador Latino. Comunicador social. Presidente del Círculo de Críticos de CCS. Columnista en El Nacional y Perro Blanco. Documentalista, docente, productor y guionista.

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